El proyecto, llamado Atlantic Wind Connection, que se iniciará en 2013 y podría completarse en 2020, consiste en una serie de turbinas en la costa este capaces de proporcionar energía a 1,9 millones de hogares.
El desembolso inicial de Google, la firma de inversiones Good Energies y la compañía japonesa Marubeni proporcionará a la startup la financiación inicial para preparar el terreno e iniciar la construcción del proyecto. El coste de la línea de transmisión de energía desde el océano a tierra podría costar unos 5.000 millones de dólares.