Actualmente está analizando el impacto medioambiental y la eficiencia energética de sus más de 300 fábricas en todo el mundo y se ha marcado como objetivo reducir el consumo de energía y las emisiones de CO2 en un 20% a finales de 2011.
Asimismo, el grupo ha ampliado estas auditorías a sus principales proveedores, aquellos con un mayor volumen de compras y con procesos de producción menos eficientes y/o intensivos en el uso de la energía, para garantizar así la sostenibilidad de la cadena de suministro. Siemens estima que cerca de 1.000 proveedores reducirán sus emisiones de CO2 en 1,5 millones de toneladas al año y sus costes de energía en 170 millones de euros aproximadamente.
En esta línea, expertos de la compañía realizarán un control de consumo energético y medioambiental semanal a sus 80 mayores proveedores y más de 800 proveedores realizarán su propia verificación.