Hollywood y las acciones ecológicas
El elenco de estrellas de Hollywood que de un modo u otro participan de alguna actividad ecológica es cada vez mayor, aunque puestos a destacar habría que resaltar nombres como el de Brad Pitt, Leonardo DiCaprio, Daryl Hannah o Pierce Brosnan, sin olvidarnos tampoco de otros actores y actrices como Julia Roberts, Johnny Depp, Robert Redford o Jennifer Aniston.
Leonardo DiCaprio es uno de los principales exponentes del ecologismo en Hollywood, y tal y como ha hecho el ex vicepresidente de los Estados Unidos y cabeza visible en la lucha contra el cambio climático, Al Gore, con An incovenient truth (Una verdad incómoda), el actor de Titanic ha producido su propio documental, The 11th Hour (la última hora). Esta producción, narrada por el propio DiCaprio, muestra las posibles soluciones que pueden realizarse para mitigar los efectos del cambio climático desde los propios hogares y con acciones sencillas, avaladas por científicos, académicos y economistas.
DiCaprio ha sido además uno de los primeros actores en moverse con un vehículo híbrido, e incluso ha ido más allá y actualmente cuenta con un vehículo solar. Por último, el actor ha hecho de su propia página web, www.leonardodicaprio.com, un portal de información y lucha a favor del medio ambiente, donde también se ofrecen consejos para reducir el impacto medioambiental.
Brad Pitt es otro de los actores a la cabeza en ecología. Su caso además es singular, pues aúna el medio ambiente con su gran pasión además del cine: La arquitectura. El actor de películas como Seven o Babel ha realizado un proyecto asombroso en Dubai, la construcción de un hotel de lujo totalmente ecológico, una forma de demostrar que alto standing y sostenibilidad pueden ir cogidas de la mano. Éste es su último gran proyecto de arquitectura sostenible, pero el más destacado se produjo después del desastre del huracán Katrina en Nueva Orleáns. Pitt decidió entonces construir 150 casas ecológicas para albergar a otras tantas familias que eran propietarias de alguna vivienda arrasada por el fenómeno. En total el actor donó cinco millones de dólares, y creó la fundación Make it right (Haz lo correcto), para ayudar a dichas familias. Además pertenece al grupo de actores y actrices con un Toyota Prius en el garaje. Más allá de los hechos puntuales, parece que el actor está concienciado en vivir de forma sostenible. En una entrevista concedida al diario El País, Pitt hablada así de Occidente y su mentalidad de consumo: “Tenemos que empezar a pensar en los ecosistemas y en las leyes de la naturaleza. Debemos superar esa mentalidad extrema de consumo, como si tuviéramos derecho a devorarlo todo. No entendemos que todo tiene un coste: lo que cuesta utilizar gas natural y petróleo para nuestros automóviles y lo que se expulsa a la atmósfera. Pero no nos planteamos ese tipo de preguntas”.
El que fuera 007, Pierce Brosnan, sigue al pie del cañón en materia ecológica. El actor irlandés posee una casa ecológica en Los Ángeles, además de adquirir una nueva vivienda de estas características en Hawai. Su afición por los coches de lujo le ha hecho poseer una increíble colección de estos vehículos, a los cuáles ha sumado un Bmw H7, cuyo motor acepta tanto combustible fósil convencional como hidrógeno. Pero a parte de vivir y moverse de forma sostenible, Brosnan es un ferviente defensor de las ballenas. De hecho, posee un velero al que bautizó en su día como ‘Song of Whales’ (Canción de ballenas), destinado a la investigación de los mamíferos más grandes del planeta. La última acción del actor en este tema ha sido el pasado junio, cuando atacó a Barack Obama por permitir a Japón, Noruega e Islandia proseguir con la caza indiscriminada de cetáceos, en contra de lo que prometió el ahora presidente de los Estados Unidos durante su campaña electoral.
Por su parte, Jennifer Aniston ha hecho su imagen más ecológica tras comprar (también ella) un Toyota Prius y reformar su mansión de Beverly Hills. En total, la que fuera Rachel en la serie Friends, se ha dejado unos 15 millones de dólares en poner placas solares y colocar un techo de metal reflectante, para poder ahorrar energía.
Otro actor que se ha puesto manos a la obra para hacer de su vivienda un lugar más ecológico es Johnny Depp. Tras el rodaje de la primera entrega de Piratas del Caribe, Depp quedó prendado de las Antillas y decidió comprarse una isla en las Bahamas con más de 182.000 metros cuadrados de terreno, donde construyó una casa para su retiro del estrés de Hollywood. Esta misma vivienda ahora ha sido reformada con un sistema de energía solar para dar electricidad, complementado con otro sistema de energía a base de hidrógeno. Además el actor cultiva diversos alimentos para su propio consumo, todos mediante procedimientos ecológicos y sin dañar el ecosistema de la isla con especies invasoras.
Hablar de ecologismo sin mencionar la Web 2.0 y en general el auge de Internet sería imposible, y una estrella de Hollywood lo ha tenido claro a la hora de usar la red de redes: Daryl Hannah. La actriz, presente en filmes como Blade Runner o la saga de Kill Bill, posee un blog, www.dhlovelife.com, donde informa acerca de los principales sucesos medioambientales (como el desastre de la plataforma en el Golfo de México), además de servir de lugar para promocionar iniciativas ecológicas, en las que la propia Hannah participa. Su casa, situada en las Montañas Rocosas, es totalmente ecológica, y es activista de la asociación Amazon Watch, asociación que protege la biodiversidad y las culturas indígenas del Amazonas.
Un actor que sin duda merece una mención especial si hablamos de ecología es Robert Redford. El hombre que susurraba a los caballos lleva décadas defendiendo aspectos medioambientales como la energía solar, en unas fechas tan “antiguas” para la ecología como 1975. Sin duda el acto verde más importante de Redford se remonta a 1987, cuando celebró la conferencia “Glasnost de la Casa Verde”, donde consiguió reunir a científicos soviéticos y estadounidenses para tratar sobre el calentamiento global. Las conclusiones de aquel estudio se enviaron a la par a los entonces presidentes soviético (Mijail Gorbachov) y estadounidense (George Bush padre).
La música al servicio del planeta: Live Earth 2007
Los amantes de la música, sobre todo los de cierta edad, recordarán 1985 como el año en que artistas de todo el mundo juntaron sus voces a favor de la solidaridad en canciones como Do they know it’s Crhistmas o We are the world. Aunque tal vez el hecho más destacable de aquellas fechas fue el Live Aid, dos conciertos realizados en Londres y Philadelphia que reunieron a los mejores artistas del momento con el fin de recaudar fondos para África, consiguiendo una audiencia global estimada de 3.000 millones de personas (la mayor audiencia de la historia) y más de 100 millones de dólares en donativos.
Con ese espíritu, se organizó para el 7 de julio de 2007 el evento por el medioambiente más grande de todos los tiempos. La idea era emular y superar el hito de 1985, y así se dispusieron once escenarios a lo largo del planeta con artistas de primera línea, tal y como sucedió en la cita de los 80. En esta ocasión era el ex vicepresidente de Estados Unidos Al Gore, el líder institucional y mediático en la lucha contra el cambio climático, el organizador de tal evento, al que en total asistieron 150 músicos de todo el mundo. Algunas de las estrellas más destacadas fueron: Madonna, Red Hot Chili Peppers, Metallica, John Mayer, Bon Jovi, The Police, Black Eyed Peas, Lenny Kravitz, o el español Enrique Iglesias.
Los escenarios se repartieron por lugares de todos los continentes del mundo: Londres, Hamburgo, Sydney, Nueva York, Washington, Kyoto, Tokio, Rio de Janeiro, Johannesburgo, Shangái e incluso en la base Rothera de la Antártida. La audiencia total fue de unos 2.000 millones de personas, y aunque no se consiguió superar los 3.000 millones de seguidores del Live Aid, sin duda ha representado un empuje definitivo para hacer del cambio climático un tema global y del cuál una gran parte de la población conoce su existencia.
Por tanto, en los últimos años el mundo del cine y de la música se han puesto las pilas para reclamar un planeta más verde, ya sea con ejemplos concretos de actores y actrices, o con monumentales actos a escala global. Como nunca llueve a gusto de todos, los más escépticos o críticos opinarán que se debe a una moda o a un interés comercial propio de estrellas que, a fin de cuentas, viven de su imagen. Por desgracia no les falta fundamento, pues en otras ocasiones se ha mostrado una doble cara en personalidades de fama mundial. Por otra parte están los que piensan que una de las características más exigentes de la fama es ser ejemplo para millones de personas, y que por ello, es casi una obligación para las estrellas realizar actos benéficos o ecológicos. En cualquier caso, parece ser que la alfombra roja se vuelve día a día más verde.