En concreto Correos pretende incorporar a su plantilla a personas con discapacidad para poder desempeñar algunas de las tareas comunes dentro del trabajo del servicio postal. Además, la propia Correos servirá como lugar de prácticas para aquellos centros formativos de personas en riesgos de exclusión social que lo deseen, acercando así a los alumnos a una experiencia laboral real.
Tanto en la incorporación directa a Correos para trabajar como en las prácticas formativas, todos los alumnos contarán con la presencia y apoyo de un monitor de Incorpora, que les guiará y asesorará en cualquier dudas que pueda surgir durante ambos procesos, a la vez que revisará su rendimiento profesional, asegurando así el éxito del programa de inserción. La iniciativa ha empezado en las cuatro provincias catalanas, y se espera extender la misma al resto del territorio nacional en un plazo breve de tiempo.