La iniciativa sale de la unión entre dos firmas vanguardistas en sus respectivos sectores. Por un lado, Dagón Bodegas, primera bodega europea en usar corcho FSC para tapar el vino, y por el otro lado Espadán Corks, primer productor de corcho español en conseguir el certificado FSC en su alcornocal de la Sierra de Espadán (Castellón). La idea es extender la sostenibilidad tanto en vino como en el corcho a bodegas y alcornocales de Castilla la Mancha, Andalucía, Lanzarote, Cataluña y Extremadura.
Además del respeto y cuidado al medio ambiente, la propuesta, que cuenta con el apoyo y financiación del Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino (MARM), busca contribuir en la creación de empleo y mejorar la calidad de vida de zonas rurales que sufren riesgo de abandono por parte de la población por falta de oportunidades, además de proteger recursos naturales y biodiversidad. Este vino es, según WWF, la prueba de que el desarrollo sostenible de una explotación natural en zonas rurales puede ser una oportunidad de desarrollo.
Juan Carlos del Olmo, Secretario General de WWF en España, ha señalado las ventajas de este tipo de industria: "WWF apuesta por este proyecto de desarrollo rural por aunar la responsabilidad empresarial con el respeto al medio ambiente para mantener la viabilidad económica, ambiental y social de las explotaciones participantes y contribuir al futuro del medio rural".