La parte más importante de la nueva normativa europea es la obligatoriedad por parte de las empresas de presentar la trazabilidad completa de la madera que han adquirido, y certificar la legalidad y sostenibilidad de la misma. Si la empresa en cuestión incumple alguno de los pasos, será multada en proporción a los daños ambientales que la tala de la madera adquirida haya causado y ls pérdidas económicas correspondientes para la zona de explotación.
De esta forma se evita la compra de material procedente de explotaciones ilegales y se promueve la desaparición de éstas, a la vez que mediante la compra legal y sostenible de madera se potenciarán las zonas responsables con la explotación maderera y se beneficiarán a las personas que cumplen con su trabajo y respetan el medio ambiente en los países de origen.
Greenpeace aplaude la ley
La ONG Greenpeace, con más de 10 años de reivindicaciones para la erradicación de la madera ilegal en Europa, ha valorado muy positivamente la medida por la oligatoriedad en la trazabilidad del producto, pero ha lamentado que estas medidas no se unan a los delitos ambientales que la UE sanciona a nivel comunitario, además de criticar que la ley excluye a los productos impresos y que no se aplicará hasta 2012.