En concreto, las inversiones irán a parar a tres sectores de empresas distintos. Por un lado se encuentran aquellas que promueven acciones para mitigar el cambio climático y reducir el efecto invernadero, entre las cuáles se encuentran compañías energéticas o de control de la polución. Otra puerta abierta a la inversión es la de las empresas destinadas a la mejora en la eficiencia del gasto de recursos y energético, como pueden ser las entidades de tratamiento de aguas, desalinizadoras, infraestructuras ecológicas, aislamiento de edificios y tecnología ecológica, entre otras. Por último, una parte se la llevan las empresas destinadas a luchar contra los efectos de los desastres naturales derivados del cambio climático. En este segmento figuran los servicios geológicos para la anticipación de desastres naturales y la reconstrucción de infraestructuras post-desastres naturales.
Cada una de estas tres partes beneficiarios del nuevo fondo, las empresas que enfocan su negocio a la mitigación de los efectos del cambio climático suponen el 78,1% del total de la inversión, las compañías que se centran en la adaptación son el 16,3%, y las que dan respuesta a las consecuencias del cambio climático el 5,6% restante.
La Caixa suma así el fondo SAM Sustainability Climate Fund a sus dos otros puntos de inversión: el Foncaixa Cooperación y el Fondcaixa Privada Fondo Activo Etico, que conjuntamente gestionan 6,7 millones de euros a fecha de 31 de mayo de 2010.