Martin Whitmarsh, patrón del equipo McLaren, ha asegurado sobre la reducción de emisiones que “siempre ha sido posible reducir las emisiones totales de carbono de la Fórmula 1. Sólo hay que echar un vistazo a lo que ya hemos logrado. Podemos anticipar que la Fórmula en 2012 reducirá sus emisiones totales de carbono un 12,4% en comparación con 2009.”
Tres son los caminos a seguir para alcanzar el ahorro en la Fórmula 1: Investigación en nuevos combustibles cada vez más eficientes y limpios, influir en la regulación de la caja de cambios de los coches y hacer lo propio con los motores, aunque estas modificaciones mecánicas empezarían en 2013, y con la colaboración de la Federación Internacional de Automovilismo (FIA).
En este sentido, Martin ha comentado que “la FIA y la FOTA están ya trabajando para adaptar la regulación de 2013 y asegurar que todos los motores usados en la Fórmula 1 entonces serán una plataforma para el desarrollo de tecnologías diseñadas para mejorar la eficiencia de combustible.”
Objetivo: Ser plataforma de innovación
Si algo ha caracterizado a la Fórmula 1 es su aportación a los vehículos convencionales en materia de mecánica y seguridad, y la categoría reina del motor no quiere ser menos en eficiencia y sostenibilidad. Componentes como la inyección o la recuperación de energía en las frenadas han salido de los circuitos a la calle, y el objetivo es ofrecer nuevas soluciones para conseguir motores más verdes y de menor consumo.