La decisión de fabricar el Auris híbrido en Europa corresponde a la política de Toyota de realizar los vehículos concretos para una zona del planeta en esa misma zona. Así, este modelo está destinado a entrar fuerte en Europa, tras el recibimiento notable de su antecesor y hermano mayor, el Prius. De esta forma, además de atender mejor a las necesidades de mercado de un continente muy completo en gustos y marcas como es el europeo, se evitan emisiones de C02 en el transporte de los vehículos, en caso de que éstos se realizaran en otra parte del planeta.
Según Toyota, se trata del primer vehículo con tecnología híbrida fabricado de forma "masiva" en Europa, y está previsto que se comercialice en un total de 32 países del viejo continente. El Auris responde a la política de la empresa japonesa de continuar haciendo vehículos de calidad y respetuosos con el medio ambiente a un precio competitivo y asequible, dentro del valor de poder disfrutar de tecnología híbrida.