Tanto el PVC como las sustancias brominadas se encuentran muy habitualmente en los productos electrónicos de uso común, y si estos componentes no están debidamente protegidos pueden causar riesgos potenciales en la salud de los usuarios y del entorno.
Por ello se ha pedido la limitación o eliminación del uso de estos materiales en aparatos electrónicos dentro de un marco legal europeo. Actualmente la Unión cuenta con una Directiva para la Restricción de Sustancias Peligrosas en Aparatos Eléctricos y Electrónicos, en vigor desde 2006 pero que debe ser revisado para incluir estos materiales. La meta es prohibir el PVC y las sustancias brominadas para 2015.
Las medidas por parte de las instituciones europeas sobre el tema no se harán esperar, y así la Comisión de Medio Ambiente del Parlamento Europeo votará el 3 de junio, el Consejo de Ministros de Medio Ambiente de la UE lo analizará el día 11 de junio y el pleno del Parlamento debatirá las prohibiciones en julio.