La empresa ha reducido, en sus instalaciones de Estados Unidos, sus emisiones de CO2 en un 31%, el consumo de energía un 32% y el de agua un 43%, además de generar un 38% menos de residuos peligrosos, en el periodo 2002-2009.
En cuanto a sus últimos modelos de aviones, Boeing ha optimizado el rendimiento de sus reactores al conseguir una media del 20% meno de consumo respecto a los modelos antecesores, y se ha comprometido a mejorar un 15% la eficiencia en el consumo con cada nueva generación de aparatos.
Los biocombustible también son un tema donde Boeing tiene fuerte presencia. Forma parte de la Sustainable Aviation Fuel Users Group, de la que es socio fundador, organización que busca la reducción de emisiones en los vuelos comerciales, y participa en otras iniciativas similares como Combustibles Alternativos para Aviación, la Organización Algal para la Biomasa y la Mesa Redonda de Biocombustibles Sostenibles.
El último frente abierto por Boeing es el de conseguir la certificación LEED en sus edificios estadounidenses, tanto en los de nueva construcción como en las reformas de los ya existentes.