El proyecto piloto de la UOC, el “E-trabajo”, incorpora como novedad la posibilidad de que una persona de cada área pueda trabajar a distancia cuatro días a la semana durante un periodo de seis meses. A través de esta prueba analizarán el alcance y el potencial del programa, que se ampliará a otras personas de la Universidad si los resultados de esta primera fase son positivos para la institución y para sus trabajadores.
La puesta en marcha del proyecto vendrá acompañado de la creación de una comisión que establecerá el calendario de despliegue de la prueba piloto, definirá el proceso de selección de los candidatos, garantizará la aplicación correcta de los criterios y realizará un seguimiento de la aplicación del proyecto. En la selección de las personas que participarán en la prueba piloto se priorizará a aquellas que tengan dificultades de movilidad o que vivan en poblaciones alejadas de su centro de trabajo.
La rectora de la UOC, Imma Tubella, considera que “hace falta desarrollar políticas que permitan que, siempre que sea posible desde el punto de vista organizativo, tecnológico, y eficiente, se pueda decidir desde donde se trabajará, a partir de las premisas fijadas para cada equipo y por sus responsables”. Por su parte, Josep Ginesta, director del Área de Personas de la UOC y responsable de la iniciativa, explica que con esta medida “pretenden instaurar un nuevo modelo de trabajo que apueste mucho más por la flexibilidad de las condiciones de trabajo”.