Fairtrade-Comercio Justo es el sello que garantiza al consumidor que el producto que lo lleva ha sido elaborado y comercializado siguiendo los estándares internacionales de comercio justo. Los productores que elaboran los productos Fairtrade-Comercio Justo están organizados en cooperativas; las empresas que compran estos artículos pagan por ellos un precio que cubre el coste de la producción y que permite a los productores "vivir dignamente de su trabajo", asegura la empresa.
Por cada kilo de productos de comercio justo los productores reciben una aportación adicional que se destina a proyectos sociales y de desarrollo de la comunidad productora y su uso concreto se determina entre los socios y socias de las cooperativas.