Según el estudio, aunque algunas aerolíneas han empezado a adoptar medidas en este ámbito todavía queda mucho por hacer, siendo Delta Airlines, Virgin America, Virgin Atlantic y Southwest las que tienen mejores políticas, mientras que las peores corresponden a United Airlines y US Airways.
La investigación subraya que la mayoría de compañías del sector no reciclan los residuos de aluminio, cristal y papel generados durante sus vuelos, ni cuentan con programas para obtener compost a partir de los restos orgánicos de alimentos y envases.
Además, todas las empresas estudiadas utilizan excesivos embalajes en las comidas que ofrecen a sus pasajeros y no trabajan con sus proveedores para reducirlos, y ninguna de ellas informa correctamente sobre sus programas de reciclaje y los progresos realizados en los mismos.
El estudio señala que el reciclaje de residuos por parte de las compañías aéreas contribuiría a reducir el impacto medioambiental de su actividad, elevado debido al alto consumo de combustible, y contribuiría a la creación de empleo.