Ahora, el Ejecutivo comunitario ha pedido explicaciones por escrito por considerar que "persisten importantes deficiencias e interrogantes acerca de la plena ejecución de la sentencia tanto desde el punto de vista del contenido como de la ejecución oportuna".
La autovía M-501, también conocida como carretera de los pantanos, fue convertida en autovía (desdoblada) sin estudio de impacto ambiental previo, contando como único argumento a favor con la catalogación que hizo la entonces presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, quien aplicó a la carretera el calificativo de "interés general" para saltarse ese trámite. Una decisión uniñateral que provocó que, en 2008, fuera declarada ilegal por el Tribunal Superior de Justicia de Madrid, decisión que ratificó el Supremo en 2011. En paralelo, la CE denunció a España por incumplir las leyes medioambientales.
Con la carretera funcionando, la Comunidad de Madrid trató de legalizar a posteriori el proyecto y, para ello, a finales de 2013, encargó y pagó un estudio de impacto ambiental que resultó ser favorable. Un informe que fue remitido a Bruselas su evaluación y que no terminó de convencer a la Comisión Europea, que según ha podido saber eldiario.es, ha afirmado que "existen fallos que deben ser explicados por las autoridades". Además, la dirección general europea de Medio Ambiente avisa que "hará falta estudios complementarios para analizar los efectos" que ya ha provocado la carretera. La Comisión añade en su emplazamiento a nuestro país que "hasta el momento", no han sido informados "de la implementación de todas las medidas identificadas para mitigar el efecto causado por la autovía".