OPINIÓN

Cohesión, estabilidad, colaboración… retos del Tercer Sector

Elena Rodríguez,

directora de Plataforma Tercer Sector

Elena Rodríguez

Cuando aún pesaban en exceso los efectos de la crisis económica que sacude nuestra sociedad desde hace ya casi una década, cuando las necesidades de los más vulnerables se hacían cada vez más presentes y urgentes, atravesamos el mayor parón político de nuestra historia reciente: casi un año de falta de acuerdo político para la formación de Gobierno.

Enumerar los retos del Tercer Sector en España puede parecer una tarea interminable. Pero, aunque los objetivos sean ambiciosos, el camino es claro. A nivel interno, los retos de nuestro sector los constituyen los “mantras” habituales, que debemos trabajar de manera constante: cohesión, colaboración y eficacia.

Cohesión interna en un sector extremadamente heterogéneo, pero singularmente común en sus objetivos, motivaciones y fines. Todos trabajamos por y para las personas, especialmente para aquellas más vulnerables. Y ese debe ser siempre nuestro punto de unión y fuerza, porque sólo unidos conseguiremos construir la sociedad justa, igualitaria e inclusiva que queremos. Colaboración con todos los agentes sociales. Ningún agente debe quedar fuera: el desarrollo social es tarea de todos y cada uno y, como decimos, es un trabajo necesariamente común a todos. Y eficacia en la gestión de fondos, en la planificación de nuestros programas, en la atención a las personas… Eficacia, y eficiencia, que nos mantengan en la línea de profesionalización y fortalecimiento que en las últimas décadas viene experimentando el Tercer Sector.

A nivel externo, nuestro futuro inmediato es amplio y urgente. Necesitamos acometer los desarrollos reglamentarios y programáticos que preveían las leyes de Tercer Sector de Acción Social y del Voluntariado, aprobadas el pasado 2015, y cuyas acciones legislativas derivadas se vieron paralizadas por la especial situación política. Necesitamos aprobar el Real Decreto que regule –y fortalezca- la Comisión para el Diálogo Civil, reflejo real de la interlocución y negociación entre sociedad civil y Estado. Necesitamos reconocer a las entidades del Tercer Sector como colaboradoras de la Administración General del Estado. Necesitamos aprobar el desarrollo de la Ley de Voluntariado. Necesitamos, en definitiva, en los primeros meses de 2017, materializar todos estos (y otros) acuerdos que tanto ha costado aprobar legislativamente, y cuyo tiempo es ahora.

Pero todo ello no será completo ni suficiente si no abordamos otro de los puntos eternamente pendientes para nuestro sector: la estabilidad económica. Una estabilidad en la que ya venimos trabajando internamente, porque es nuestra obligación; pero para la que necesitamos la colaboración de las administraciones y poderes públicos. Solucionar de manera definitiva el sistema de subvenciones asociadas al 0,7% que los contribuyentes dedican a fines sociales en su declaración de la renta es una tarea pendiente de todos los Gobiernos hasta la fecha, esperemos que sea el que ahora comienza el que lo aborde y resuelva por fin.

Comenzamos 2017 con multitud de retos, pero siempre con el convencimiento de que todos los esfuerzos en alcanzarlos habrán sido bien empleados, por los más de trece millones de personas que necesitan de nuestra actuación conjunta n

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