OPINIÓN

La diversidad cultural: un valor diferenciador en la empresa

Bárbara Marqués,

directora-gerente de Fundación San Ezequiel Moreno

Bárbara Marqués

Con frecuencia, el ejercicio de la responsabilidad social de una empresa se realiza desde un punto de vista externo –donaciones para proyectos de cooperación al desarrollo o apoyo a equipos locales–, a través de medidas medioambientales o simplemente como herramienta de comunicación, dejando la dimensión interna en un segundo plano.

Y es que muchas empresas se olvidan de su esencia, su mayor valor: LA PERSONA, y descuidan en sus políticas internas el bienestar de sus propios trabajadores. La empresa no podría considerarse responsable socialmente sin tener en cuenta los derechos y las necesidades de sus trabajadores, sin contemplar los diferentes aspectos sociolaborales que implican la relación empresa-trabajador:

Por tanto, la estrategia interna en RS debería centrarse en una gestión laboral y social responsable, sostenible y transparente hacia el interior de la propia empresa, adaptada a las particularidades de sus trabajadores y trabajadoras, indudablemente diversos.

La diversidad en el entorno laboral

El incremento de la diversidad dentro de la empresa es el gran cambio social del siglo XXI y, en este contexto, a la dirección de personas en las organizaciones le conviene romper con la noción de que la comunidad de trabajadores constituye una categoría homogénea, indiferenciada. Por el contrario, debemos asumir que las plantillas están compuestas por individuos muy diferentes en usos y costumbres, habilidades personales, así como en diversos factores demográficos, culturales y sociales.

Actualmente una segunda idea se abre camino más allá de la de no discriminación, y es la de que una mayor diversidad en el equipo puede incrementar la efectividad de una empresa para conseguir sus objetivos, contribuir a la mejora continua, aportar un mejor acceso a nuevos segmentos del mercado y aumentar la productividad.

La integración de la diversidad es un factor diferenciador en el actual entorno competitivo, que tanto las empresas como las organizaciones no suelen aprovechar y explotar lo suficiente.

La gestión de la diversidad cultural

En el marco de esta nueva heterogeneidad nuestros empresarios van tomando conciencia de que para afrontar los retos de nuestra sociedad actual tan diversa e internacional, la composición de plantillas con personas de diferente origen cultural es un elemento positivo y diferenciador que facilita el éxito en nuevos mercados tanto exteriores como interiores.

Se trata de una riqueza potencial que se puede obviar o, al contrario, estudiar y hacer fructificar, si se consigue pensar no solo en término de resultados económicos, sino de motivación, creatividad e imagen.

Bajo este prisma, la gestión de la diversidad cultural es claramente algo más que diversidad como tal; es el conjunto de acciones que permite incrementar los beneficios de la presencia de trabajadores y trabajadoras extranjeros, siendo un valor añadido en la política de recursos humanos y responsabilidad social.

La principal complejidad radica en cómo una empresa puede tratar con la diversidad activa y estratégicamente. Para ser más concretos, qué actividades hay que llevar a cabo para implementar efectivamente una estrategia que integre la diversidad como un activo dentro de la propia identidad de la empresa.

Competencias interculturales de los nuevos residentes, una riqueza para la internacionalización empresarial

El manejo de competencias y conocimientos vinculados a una doble cultura –la de origen y la española– proveen a los trabajadores y trabajadoras extranjeros de un potencial de desarrollo y éxito para las empresas españolas que desean abrir mercados fuera de España o dirigirse a clientes extranjeros residentes en nuestro país.

En el momento actual de crisis y en un entorno cada vez más competitivo, interconectado y globalizado, la opción de la internacionalización cobra fuerza para las empresas españolas. En este sentido, los países considerados en vías de desarrollo presentan alternativas muy interesantes de comercialización y distribución de productos, de ejecución de obra pública y de partenariado comercial. La internacionalización hacia estos países permite además, desde un enfoque de codesarrollo, ejercitar una novedosa línea vinculada a la responsabilidad social.

Por otro lado, el colectivo inmigrante, con sus particularidades y necesidades específicas, constituye un interesante mercado en crecimiento al que dirigirse. Sin embargo, todavía son pocas las empresas que se han dado cuenta del enorme potencial de estos nuevos consumidores.

Ofertas para llamar al extranjero, transferencias bancarias internacionales, vuelos a destinos poco frecuentes o alimentos de origen exótico... son sólo algunos de los productos y servicios que en la última década han visto incrementada su demanda gracias a la llegada de personas procedentes de otros países.

El aumento de la diversificación de las necesidades de los consumidores requiere estrategias de fidelización novedosas y adecuación en los productos, servicios y procesos. La forma de aproximación, las estrategias de marketing y comercialización, el tipo de producto será diferente en función del origen cultural, social o religioso. A una empresa que desee llegar a algún colectivo de extranjeros residentes en España no le basta con continuar con su política convencional con pequeños guiños idiomáticos. No se trata sólo del idioma. Es necesario conocer también el lenguaje, los giros, las costumbres, las creencias, las particularidades históricas y/o socioculturales...

¡Y qué mejor que una plantilla variada bien gestionada en su diversidad cultural para posicionarse de forma diferenciada y preferente frente a los competidores!

Desde sus programas de gestión de la diversidad y codesarrollo, la Fundación San Ezequiel Moreno trabaja estos temas y apor ta claves para las empresas interesadas en potenciar su riqueza intercultural. Las charlas y los talleres de gestión activa de la diversidad cultural para empresarios, los seminarios de comunicación intercultural para trabajadores, el I Salón Empresarial para el Codesarrollo o la participación en el Charter de la Diversidad son algunos ejemplos de ello. Para más información puede consultar nuestra página web:
www.fundacionsanezequiel.org

TEMÁTICA TRATADA EN OPINIÓN

TEMÁTICA GENERAL