ENTREVISTA

Nuestro objetivo es fortalecer el Tercer Sector y generar una voz unitaria


Elena Rodríguez Navarro,

directora de Plataforma Tercer Sector

Elena Rodríguez Navarro 17/07/2016

La Plataforma del Tercer Sector se constituyó en enero de 2012 para defender, a través de una única voz, los derechos e intereses sociales de la ciudadanía, principalmente de las personas en situación de pobreza o riesgo de exclusión. Con este objetivo se unieron las siete organizaciones más representativas del ámbito de lo social: Cruz Roja Española, Cáritas, ONCE, CERMI, POAS, PVE y EAPN-ES. A ellas se han unido posteriormente entidades colaboradoras y plataformas del Tercer Sector de ámbito regional. A día de hoy, la Plataforma está compuesta por veinte organizaciones y representa a cerca de 30.000 entidades, de las que forman parte 645.000 trabajadores y 1,3 millones de personas voluntarias. 

Hace cuatro años, siete ONG sociales deciden unir sus fuerzas y crear la Plataforma del Tercer Sector. ¿Por qué?
Es cierto que la Plataforma del Tercer Sector se materializa formalmente en enero de 2012, pero es una idea que venía gestándose desde hacía tiempo con una idea muy sencilla de explicar, pero más compleja de llevar a la práctica. El Tercer Sector siempre ha sido, y sigue siendo, un sector muy heterogéneo y muy diverso y ante esta realidad nos encontrábamos ante una necesidad de articulación.

Nuestro principal objetivo son las personas y, sobre todo, la atención a la demanda y a la mejora de la situación  de aquellas personas que se encuentran en situación de pobreza o en riesgo de exclusión. Pero, para luchar a favor de los intereses de estas personas, necesitamos tener un sector cada vez más fuerte, con más presencia, más visibilidad y más capacidad de interlocución. Con esta orientación y dada la atomización del sector, las siete entidades fundadoras –la Plataforma del Voluntariado de España (PVE), la Red Europea de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social en el Estado Español (EAPN-ES), la Plataforma de ONG de Acción Social (POAS), el Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (CERMI), Cruz Roja Española, Cáritas y la Organización Nacional de Ciegos de España (ONCE)– deciden unirse y crear la Plataforma del Tercer Sector a la que posteriormente se han ido sumando otras entidades.

¿Cuáles son sus principales objetivos?
Sin perder de vista el objetivo de la atención a las personas por las que trabajamos, que son personas que necesitan ayuda porque sufren situaciones de desigualdad y pobreza, nuestro objetivo es fortalecer el sector y generar una voz unitaria, que no única. Cada entidad continúa manteniendo su voz, la diferencia es que se crea un paraguas que cubre todo el sector para que sea más visible y tenga más fuerza en aquellos temas transversales.

¿De qué temas estaríamos hablando?
Pues es transversal al sector todo lo que hace referencia al impulso normativo y a las condiciones de estabilidad y fomento del Tercer Sector. Independientemente de que las entidades trabajen sobre adicciones, la violencia de  género o a favor de los derechos de las personas con discapacidad, hay una serie de aspectos transversales y comunes como, por ejemplo, si impulsamos o no la Ley del Tercer Sector o si diseñamos un nuevo sistema de financiación. Por ello trabajamos con el único objetivo de dar visibilidad al Tercer Sector e incrementar la capacidad de interlocución, fundamentalmente, con la Administración Pública, pero también con el ámbito empresarial. Con la creación de la Plataforma del Tercer Sector empezamos a hablar como sector y con una voz  colectiva.

¿En qué líneas están trabajando?
Nuestra función es crear herramientas y, en este sentido, consideramos que la Plataforma en sí misma constituye una herramienta en beneficio de las entidades y de las personas. Pero una vez que la Plataforma echa a andar, en el 2013, se creó la Comisión para el Diálogo Civil. Las organizaciones siempre han tenido una interlocución individual con la Administración Pública, pero hasta esa fecha no teníamos una mesa en la nos reuniéramos, por una parte, la Plataforma en representación de todas las entidades que forman parte de ella y, por otra parte, el ministerio competente del ámbito social. Entonces, a partir de una resolución de la Secretaría de Estado de Asuntos Sociales, se crea esta mesa de diálogo que se reúne trimestralmente con el objetivo de tener un espacio de diálogo imprescindible. Pero no nos damos por satisfechos y otra herramienta en la que hemos estado trabajando ha sido en la Ley del Tercer Sector, que se aprueba definitivamente en octubre de 2015.

¿Qué valoración hacen de la aprobación de esta Ley?
Era una demanda de la Plataforma y ha costado cuatro años de trabajo y de incidencia, tanto con el gobierno como con formaciones políticas y agentes sociales. Ahora tenemos una ley, pero las leyes por sí solas no solucionan los problemas. Las tienes que trabajar y desarrollar.

 Nosotros siempre hemos apostado por una interlocución con la Administración Pública más abierta. Más allá del  ministerio sobre el que recaiga la responsabilidad de Asuntos Sociales, creemos que tenemos que hablar con Economía, Empleo, Vivienda… porque la sociedad y la pobreza son temas muy transversales. Si hablamos de riqueza vamos al Ministerio de Economía, pero si hablamos de pobreza vamos a Asuntos Sociales. ¡No tiene sentido! La pobreza no se resuelve con asistencialismo.

¿Cómo resolverla?
Creemos que tenemos que abordar la pobreza desde diferentes ámbitos. Es un prisma con muchas caras. Claro que tienes que ir a Servicios Sociales, pero también tienes que hablar de política económica e ir al Ministerio de  Economía para hablar sobre cuál va a ser el destino de la Tasa de Transacciones Financieras, o ir al Ministerio de Empleo para hablar de planes de inserción laboral. Esto, que es tan sencillo de explicar, lo tenemos que llevar a la práctica

Desde que empezó la crisis, no cesan las noticias sobre el aumento del número de millonarios en España a la vez que casi un tercio de la población vive en situación de pobreza. ¿Cómo se aborda esta paradójica situación?
Los datos que están saliendo son demoledores y no le podemos dar la espalda a la realidad. Es muy duro hablar  de que casi uno de cada tres españoles está en situación de pobreza. No hablamos de personas en situación de exclusión, hablamos de gente que, incluso con ingresos, tiene muchas dificultades para llevar una vida digna. Con los datos de la pobreza se vuelve a repetir una historia que ya conocemos. En períodos de crisis las tasas de pobreza aumentan, pero cuando se revierte la situación y hay una tendencia al alza, lejos de mejorar la situación lo que hacemos es estabilizarla. 

De hecho, en los últimos años, las entidades del Tercer Sector han casi duplicado la atención directa a personas que han venido a pedirnos ayuda. En el último año ha habido 53 millones de atenciones directas, lo que significa un incremento del 44% respecto a las cifras de 2007. Y a la vez que se ha incrementado la demanda hemos visto como nuestros recursos e ingresos se reducían.

Y han desaparecido entidades…
Ha supuesto la desaparición de muchas entidades del Tercer Sector. Sin tener una cifra exacta, entre el 20% y el 30% de las entidades han desaparecido a consecuencia de la crisis económica y de la falta de financiación.

¿Cómo han afrontado la situación las entidades que han resistido a la crisis?
Con mucha dificultad y, sobre todo, con un compromiso totalmente demostrado de las personas voluntarias. Actualmente, tenemos 1.300.000 personas voluntarias ligadas al Tercer Sector y esta colaboración ha sido muy importante para poder atender la demanda.

Ante la falta de recursos, ¿las empresas se convierten en el gran aliado?
Aproximadamente el 55% de la financiación del sector viene de las Administraciones Públicas, cerca del 20% procede del sector empresarial y el resto corresponde a aportaciones privadas de particulares. Estamos en un momento en el que tenemos que repensar los modelos de financiación. Aun así es importante que cuando hablemos del sector empresarial no lo hagamos solo por cuestiones de financiación. Estamos obligados a la corresponsabilidad social. La propia situación y las demandas sociales se han vuelto tan complejas que necesitan una responsabilidad compartida. El Tercer Sector y la Administración Pública cumplen su función, pero el sector empresarial también. No tenemos que dar respuestas individuales a problemáticas complejas, tenemos que empezar a ver responsabilidades compartidas, corresponsabilidad social. Quizás suene a utopía, pero estoy convencida de que tenemos que ir en esta dirección y que las maneras de colaborar no solo tienen que venir por  el ámbito de la financiación sino que pueden venir por otros ámbitos. Estamos caminando en este sentido y, por supuesto, aún queda mucho camino.

Una voz unitaria, el objetivo de la Plataforma

La Plataforma del Tercer sector persigue la realización de un proyecto conjunto de acción por parte de las plataformas y organizaciones más representativas del Tercer Sector, para coordinar sus actividades y actuar con cohesión interna, estrategia común y una capacidad real de interlocución, influencia y corresponsabilidad que garanticen la igualdad y la justicia social en nuestro país.

La Plataforma del Tercer Sector busca representar la voz unitaria de las múltiples entidades que conforman el Tercer Sector de Acción Social, para la defensa efectiva de los intereses marco del sector en beneficio último de  las personas que se encuentran en situación de pobreza, exclusión social y vulnerabilidad.

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