ENTREVISTA

La accesibilidad puede ser lo que impida a una persona acceder a un puesto de trabajo


José Antonio Martín Rodríguez,

director gerente de Fundación Bequal

José Antonio Martín Rodríguez 09/11/2017

A finales de 2012, el CERMI, FEACEM, la Fundación ONCE y la Fundación Seeliger y Conde constituyeron la Fundación Bequal, con el objetivo de gestionar un sello que certifique y distinga a las empresas socialmente responsables con la discapacidad. La Fundación Bequal tiene como fin promover la inclusión social de las personas con discapacidad mediante la definición y promoción de estándares certificables de inclusión de políticas sociales de discapacidad en la gestión empresarial. El objetivo de esta iniciativa es identificar y poner en valor el compromiso y el esfuerzo de aquellas empresas que han incorporado políticas empresariales que favorecen la inclusión de las personas con discapacidad como trabajadores, consumidores o usuarios de servicios.

 

¿Por qué surge la Fundación Bequal?

La Fundación surge, sobre todo, por el entorno y por la situación de las personas con discapacidad en cuanto a su inclusión laboral. Según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) tenemos una tasa de actividad de un 33,9%, que es 40% inferior a la tasa de actividad de la población en general, y de estos solo uno de cada cuatro está trabajando. Además, la tasa de desempleo de las personas con discapacidad es diez puntos superior a la de la población general.

Este proyecto se marca como objetivo mejorar estos datos, a partir de la incorporación de las personas con discapacidad al mundo laboral, porque siempre se ha dicho que es la mejor forma de estar integrados en la sociedad. Por otra parte, también tenemos como misión mejorar la visión de lo que aportan las personas con discapacidad a las empresas y difundir lo que tienen que hacer para contratarlas.

 

Y para ello han creado el Sello Bequal…

Partiendo de la experiencia de FEACEM y Fundación Seeliger y Conde, que ya disponía de una Certificación de Excelencia en Diversidad (EDC), junto con el conocimiento y expertise del sector de la discapacidad, representado por el CERMI y Fundación ONCE, diseñamos un modelo de indicadores que se dividen en siete áreas que son estrategia y liderazgo, gestión de RRHH, accesibilidad, compra responsable, clientes, acción social y comunicación. En cada una de estas áreas hacemos una especial mención a aquellas cuestiones que son imprescindibles o más importantes para que podamos considerar a una empresa socialmente responsable con las personas con discapacidad. Posteriormente realizamos una auditoria externa y se evidencia si la empresa cumple o no con los requisitos. Al final, el Sello Bequal es una herramienta de mejora que ayuda a las empresas o a las organizaciones en general a incluir la diversidad que supone la discapacidad.

 

¿En qué temas realizan especial hincapié?

Partiendo, por supuesto, que es un modelo de Responsabilidad Social y que se da por hecho el cumplimiento de la ley, ponemos un especial énfasis en las cuestiones que más nos afectan como son el cumplimiento de la cuota legal de reserva de empleo de las personas con discapacidad, contemplada en la Ley General de los derechos de las personas con discapacidad y su inclusión social, que dice que todas las empresas de más de 50 trabajadores tienen que tener un 2% de personas con discapacidad. En primer lugar, lo incluimos como cláusula excluyente, si no lo cumplen no podemos avanzar, y por otra parte también graduamos el valor. Es decir, si una compañía cumple con empleo directo, que es lo que nosotros proponemos, le puntuamos más. Del mismo modo si contrata a un porcentaje superior de trabajadores con discapacidad, del que establece la ley, obtendría una mayor puntuación. Esto no significa que las empresas que apuesten por las medidas alternativas no puedan obtener el Sello Bequal, pero indudablemente van a tener una puntuación menor.

 

Ponen especial foco en los temas relacionados con la accesibilidad. ¿Por qué?

Porque la accesibilidad puede ser lo que impida a una persona acceder a un puesto de trabajo. Si a la hora de ofertar un empleo dijera que no quiero recibir a personas de raza negra se me tacharía de racismo, sería una actitud discriminatoria que tendría sus consecuencias administrativas y legales, pero si yo pongo tres escalones en la puerta no estoy diciendo directamente que no acepto a personas con movilidad reducida, pero las estoy excluyendo y discriminando. En la mayoría de los casos esto no se hace por mala fe, simplemente por desconocimiento o porque la empresa no ha estado en contacto con esta realidad, pero al fin y al cabo ocurre.

 

¿Qué barreras tiene una empresa a la hora de contratar a una persona con discapacidad?

Es una cuestión integral porque consideramos que la empresa debe establecer procedimientos que favorezcan la integración laboral de las personas con discapacidad. En primer lugar, la empresa debe tener procedimientos para que los procesos de selección garanticen la igualdad de oportunidades y la no discriminación. Esto lo pueden hacer a través de los Servicios Públicos de Empleo o a través de organizaciones como las nuestras que tienen sus propios servicios que casan la oferta y la demanda.

Por otra parte, también es importante conocer el potencial de las personas con discapacidad, es decir, saber que las personas con discapacidad tienen formación de todo tipo y que no solo estamos capacitados para ser operarios o para niveles básicos. Y, además, la empresa tiene que tener sus instalaciones preparadas para recibir a la persona y tiene que disponer de herramientas de trabajo pensadas para todos o tener procedimientos con los que te comprometes a solucionar las necesidades que pueda tener una persona con cualquier tipo de discapacidad. Se trata de ofrecer soluciones como una lupa, una pantalla más grande, una línea braille o un baño accesible.

Estas son las cuestiones que desarrollamos en nuestro modelo que, más que buscar una foto, quiere demostrar que con un poco esfuerzo y con los recursos que la empresa tenga disponibles va a poder convertirse en una empresa más inclusiva, que cada vez sea más social y más responsable. Pensamos que este tipo de acciones va a suponer una mayor oportunidad de negocio y hará que la empresa sea más rentable. No solo va a tener la “R” de responsable, sino también la “R” de rentable.

 

¿Las empresas españolas apuestan por la inclusión laboral de la discapacidad?

Digamos que no es la prioridad para muchas de ellas, pero con el Sello Bequal no buscamos una foto de cada empresa sino una mejora continua. Por ello, el Sello tiene tres gradaciones Bequal, Bequal Plus y Bequal Premium y pretendemos que las empresas a lo largo de la duración del sello, que es de tres años, vaya implantando procedimientos y políticas que favorezcan la igualdad de oportunidades.

Cada vez que hacemos difusión del Sello, las empresas lo ven como una oportunidad, pero luego cuesta concretar y tomar decisiones. No obstante, la tendencia es que cada vez más empresas se dirigen a nosotros, somos más conocidos y cada vez más empresas deciden implantarlo.

 

El papel de la legislación, ¿es suficiente?

Creemos que hay legislación suficiente, tanto a nivel estatal como autonómico, pero se continua sin cumplir. Nosotros no estamos por la sanción, sino que apostamos por convencer y educar con apoyos y con herramientas como la nuestra. Si le decimos a una empresa que está en incumplimiento normativo, bien de empleo o de accesibilidad, no lo hacemos con ánimo de denunciarlo sino con la voluntad de que rectifique, lo modifique y lo haga de forma adecuada. No hay datos reales sobre el cumplimiento, pero la información que manejamos es que el 80% de las personas que trabajan en empresas de más de 50 trabajadores dice que sus compañías no cumplen con el 2% de la cuota legal de reserva.

 

Bequal, el sello
de la discapacidad organizada

El mínimo nivel exigido para distinguir a las compañías como socialmente responsables con la discapacidad requiere un compromiso al menos en tres áreas esenciales: la Estrategia y Liderazgo, donde es necesario el compromiso de la alta dirección hacia las personas con discapacidad; la gestión de los Recursos Humanos, no solo con el cumplimiento de la normativa, sino también aplicando políticas de no discriminación e igualdad de oportunidades en todos los procedimientos de selección, acceso al empleo, promoción profesional y formación; y, por último, en las empresas se debe contemplar la accesibilidad universal tanto a las instalaciones, como la comunicación interna y con los proveedores y en la prevención de riesgos laborales.

De ese trabajo surge un modelo estructurado en siete categorías, 19 indicadores y 69 fuentes de verificación. Las mismas se completan con propuestas de buenas prácticas presentadas por las propias empresas aspirantes a la obtención del sello, para su apreciación por el Comité de la Fundación Bequal. Finalmente, una auditora externa a la Fundación se encarga de auditar el cumplimiento de los estándares.

  Enviar entrevista






CAPTCHA Image