ENTREVISTA

La conciliación, una herramienta que permite garantizar la viabilidad de la empresa en el futuro


Rafael Fuertes,

director general de Fundación MásFamilia

Rafael Fuertes 13/02/2014

La conciliación es una herramienta que garantiza la sostenibilidad de la empresa y permite tener a los trabajadores más comprometidos. Bajo esta premisa, la Fundación MásFamilia lleva una década trabajando para demostrar que la conciliación no es sólo un tema de flexibilidad de horarios sino algo holístico que abarca muchos ámbitos de la vida de las personas.

Un informe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) denuncia que en España es muy difícil conciliar. ¿Qué piensa?
Por un lado tenemos el ejemplo de los países nórdicos donde el Estado es el encargado de proveer todo lo relacionado con la conciliación y, por otro, nos encontramos con el modelo de los países anglosajones en los cuales el Estado no hace nada y es la empresa la que gestiona. Creo que en España tenemos lo malo de los dos modelos, puesto que ni Estado ni empresa ayudan.

¿Y qué hacer ante esta situación?
Como Fundación nos hemos posicionado en intentar que las empresas vean la conciliación como una oportunidad dentro de su amplio espectro de políticas, tanto de gestión de personas como de Responsabilidad Social. Creemos que los empleados y su entorno familiar y social constituyen un stakeholder importantísimo y las empresas pueden ayudar y dar ejemplo con las políticas que llevan a cabo. Tenemos una estrategia de doble beneficio en la que la implantación de políticas de conciliación beneficia tanto a la empresa como a los trabajadores. Coincido plenamente con ese informe OCDE y nosotros intentamos mejorarlo a través de las empresas y de herramientas de mercado.

¿Qué entienden por conciliación?
Por conciliación entendemos muchas cosas. Hace diez años, cuando empezamos a trabajar en materia de conciliación, era algo que se asociaba a beneficios sociales para favorecer la maternidad. Lo que hemos conseguido con la certificación efr es demostrar a las empresas que la conciliación es algo holístico que abarca muchos ámbitos de la vida de las personas. Cada persona tiene unas necesidades distintas y, por este motivo, lo ideal sería que cada empresa gestionara a la persona según sus necesidades. Para nosotros la conciliación no sólo es un tema de horario, que es muy importante, sino que es un tema relacionado con el desarrollo profesional y personal, con las aficiones, con una calidad en el empleo, con una ubicación de trabajo, con la igualdad de oportunidades, con temas raza y religión, etc. Son muchas cosas, y dentro de esas cosas cada empresa define lo que necesita.

¿Qué requisitos deben cumplir las políticas de conciliación para ser exitosas?
En primer lugar, todas las políticas deben partir de la cultura de la empresa. La conciliación realmente funciona cuando un directivo de primer nivel cree en estas políticas, es coherente con ellas y las transmite a la cultura de la empresa. Y, en segundo lugar, es necesario disponer de herramientas de gestión, porque si un directivo no es capaz de medir y tener indicadores de gestión, cómo va a gestionar.

¿Qué ofrece la Fundación MásFamilia a la empresa?
La marca efr, Entidad Familiarmente Responsable. Detrás de esta marca hay un modelo de gestión para que un primer directivo de Recursos Humanos, con el apoyo de los responsables de Responsabilidad Social Empresarial y de los más altos directivos de la compañía, pueda gestionar a las personas de su organización teniendo en cuenta sus circunstancias personales. Además, esta marca permite obtener indicadores de gestión de las principales reivindicaciones de los trabajadores y de las políticas que la empresa quiere llevar a cabo de acuerdo con su cultura y su estrategia. Esto es lo que nosotros ofrecemos.

¿Qué requisitos debe cumplir una empresa para obtener el sello efr?
El requisito inicial es que firme un compromiso con esta cultura. Para nosotros este compromiso es una cuestión crucial pues significa que el primer responsable que tiene que gestionar estas cuestiones, ya sea en una multinacional, una mediana o pequeña empresa o una micropyme, tiene que firmar que está de acuerdo con esto y que lo quiere sacar adelante. Y luego tiene que implantar una norma definida que marca qué tiene que hacer pero no cómo lo tiene que hacer, puesto que cada empresa la adaptará en función de sus circunstancias.

Y ¿qué se le pide a una empresa?
En primer lugar que cumpla la legislación laboral vigente, que esté al corriente de pago de impuestos y de Seguridad Social, y que no tenga sentencias graves en materia laboral. Son unos requisitos de partida importantes porque si una empresa quiere ser familiarmente responsable debe cumplir la ley.

¿No es una obviedad?
Nos sorprendería ver cuántas empresas no cumplen la LISMI o la Ley de Igualdad, es decir la legislación laboral vigente. Eso es básico porque si queremos otorgar un distintivo en esta materia a la empresa tenemos que ser coherentes con todo lo que hay detrás.

Y un vez la empresa demuestra que cumple la ley, ¿cuál es el siguiente paso?
La empresa tiene que elaborar un diagnóstico, implantar un modelo de gestión y verificar que se cumple. El diagnóstico contempla tres grandes voces: la voz de sus empleados, de la dirección y del negocio, y juntando estas tres perspectivas la empresa tiene que hacer un diagnóstico para ver qué políticas puede aplicar, de acuerdo con sus circunstancias, para conseguir una mayor implicación de sus trabajadores y una mayor rentabilidad para su empresa. No olvidemos que una empresa es familiarmente responsable en la medida en que sus trabajadores pueden conciliar, pero también en la medida en que genera empleo y es sostenible porque si nos dedicáramos sólo a ofrecer beneficios sociales seguramente la empresa no sería sostenible y los trabajadores se quedarían sin empleo. Una vez realizado el diagnóstico, la empresa debe implantar un modelo de gestión acorde a las necesidades detectadas, comunicarlo internamente y establecer un sistema de mejora continua. Por último, debe pasar una auditoría externa que verifique que cumple la norma. Una vez llegado a este punto, la Fundación MásFamilia otorga la certificación efr a la empresa.

¿Qué le diría a una empresa que opina que la conciliación le cuesta mucho dinero?
Se trata de una inversión. Nosotros consideramos que es muy barato porque se trata de una herramienta que permite garantizar la viabilidad de la empresa en el futuro. Tenemos muchos ejemplos de grandes multinacionales que han desaparecido por no tener a sus empleados implicados. No se trata de un tema de costes sino de voluntad y de querer gestionar. Cuando un directivo de una empresa me dice que le cuesta dinero conciliar siempre le contesto que piense cuánto dinero le cuesta no conciliar en términos de pérdida de talento en el que ha invertido tiempo y dinero para formarle, o en lo que supone no tener a los mejores profesionales por no darles el salario emocional que ofrece la conciliación. Todos estos aspectos de retención y reclutamiento del talento tienen un coste y de ahí la importancia de disponer de sistemas que permitan gestionar las personas con indicadores porque cuando las cosas no se miden parece que no cuestan dinero.

Y al coste se suma el hecho de que España es un país que valora mucho la presencia en el trabajo…
Efectivamente, España es el país más “presentista” de toda Europa donde, además, tenemos el trabajo muy socializado porque es donde tenemos nuestra “segunda familia”. Por este motivo creemos que la conciliación debe abordar muchos ámbitos porque cuando una persona va a trabajar no se puede separar su ámbito personal y si tiene un problema se lo va a llevar al trabajo. La empresa debe decidir cuál es su objetivo en materia de gestión de personas. Para algunas puede ser el talento, para otras el empleo sénior o joven, para otras la flexibilidad… Y en función de este objetivo se debe plantear su estrategia de gestión de personas y no pensar que por tener a la gente más horas en la oficina va a conseguir más resultados. Somos uno de los países que más horas dedica al trabajo, pero que menos resultados consigue.

¿Qué hacer para cambiar esta situación?
¿Por qué no preguntamos a los empleados? Nos pueden dar muchas soluciones. Ellos son los que están en el día a día y es muy raro encontrarte un empleado que quiera destrozar su empresa. Le puedes permitir que el día del cumpleaños de su hijo pueda salir un poco antes, tener un día en que su familia visite su trabajo para saber lo que hace, puede flexibilizar su jornada o teletrabajar. Hay muchas soluciones que permiten tener a la gente mucho más comprometida.

Los beneficios del Certificado efr


El Certificado efr, desarrollado por la Fundación MásFamilia, es una herramienta única en el mundo que aporta una metodología sencilla y eficaz para posibilitar los procesos de conciliación en las empresas, ya sean pequeñas, medianas o grandes. Se trata de un modelo de gestión de tercera parte, basado en la mejora continua, que responde a una nueva cultura de trabajo en el ámbito de la responsabilidad social empresarial.
Además, las entidades que se certifican bajo el modelo efr se benefician de la mejora en su reputación corporativa, transmitiendo una fuerte implicación con las personas que componen sus organizaciones, lo que incide favorablemente en indicadores de productividad tales como, la atracción y retención del talento, el absentismo, la rotación y la mejora del clima laboral entre otros.

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