ENTREVISTA

La filosofía de CODESPA: una ayuda que no crea dependencia


José Ignacio González-Aller,

director general de Fundación CODESPA

José Ignacio González-Aller 29/01/2012

En 1985 el político, jurista, catedrático y abogado español, Laureano López Rodó, fundó CODESPA con un grupo de empresarios y profesores de universidad preocupados por la pobreza. Desde sus inicios, su filosofía se basa en llevar a cabo una forma de ayuda que no cree dependencia en las personas que son ayudadas. En la actualidad CODESPA tiene presencia en 16 países y sus 113 proyectos en funcionamiento benefician a miles de personas.

Veintiseis años después de su fundación, ¿persiste la idea de que CODESPA no cree dependencia en las personas a las que ayuda?

Podríamos caracterizar el trabajo de CODESPA precisamente en esa idea: tratamos de generar oportunidades entre la gente más necesitada para que con su propio talento, con sus propias capacidades, sea forjadora de su futuro y de su propia vida.
Muchas veces estas personas no tienen oportunidades, viven en una especie de círculo vicioso donde les ha atrapado la pobreza y no pueden salir de ella. Necesitan un empujón que puede venir de distintas formas, pero al final quien ha salido adelante es la propia persona.

CODESPA se basa también en la formación.¿Cómo trabajan en este ámbito?

Para que una persona pueda desarrollarse tiene que aprender y CODESPA centra su esfuerzo de formación en tres áreas. En primer lugar, la formación vocacional o profesional, una formación práctica. Luego, ofrecemos formación microempresarial para que aprendan a gestionar unas cuentas del negocio, fijar el precio, etc. Y el tercer tipo de formación va dirigida a los formadores, a las personas que van a formar a esta gente.

¿Podría destacar algún proyecto formativo?

En los años 90 Goma, la capital de Kivu Norte, multiplicó por diez su población a consecuencia de la guerra de Ruanda. Y ahora, diez o doce años después, muchos huérfanos y niños soldados son recogidos por la ONU y la Cruz Roja Internacional y llevados al centro de los salesianos Don Bosco Ngangi. Desde hace cuatro años CODESPA está trabajando con este centro montando talleres de formación profesional donde imparten cursos de carpintería, albañilería, electricidad, costura y repostería. Les hemos dotado de instalaciones, hemos capacitado a los profesores locales y, luego, a través de un microcrédito los alumnos compran su kit de herramientas. Además, hemos creado una oficina de búsqueda de empleo.

El tema financiero también es importante para su entidad. ¿En qué líneas trabajan?

Es fundamental, porque sin ayuda microfinanciera es imposible desarrollar un negocio de forma autónoma. En general, CODESPA no concede microcréditos directamente. Nuestra estrategia es hablar con microfinancieras para que presten sus servicios a nuestros beneficiarios, pero no nos quedamos ahí. La mayoría de las veces diseñamos conjuntamente con las instituciones microfinancieras productos adecuados a cada caso teniendo en cuenta las características o la estacionalidad de los ingresos de las personas.

Un caso de éxito es la colaboración de CODESPA con ADOPEM en la República Dominicana…

En España hay muchos dominicanos que envían remesas a su país, pero lamentablemente los receptores no usan ese dinero para iniciar negocios, no son remesas productivas sino que son de consumo. Con la ayuda de la microfinanciera ADOPEM y de asociaciones de dominicanos en España hemos dado formación en origen, en destino y hemos creado productos microfinancieros para que las familias utilicen ese dinero para crear microempresas. A raíz de este proyecto hemos detectado que estas personas se encuentran con grandes dificultades económicas cuando se ponen enfermas, tienen un accidente o un familiar fallece. Con la ayuda de una aseguradora de la república Dominicana hemos ofrecido a estas personas un seguro de accidentes y últimas voluntades que tiene como cuota anual cuatro dólares y que ha tenido un éxito rotundo con miles de suscriptores.

Una vez formados y con financiación, el siguiente paso es el acceso al mercado…

Hay que ayudar a la gente con técnicas, con formación y con herramientas para que pueda vender sus productos. Las actividades de CODESPA son muy variadas: la multiplicación de los canales de distribución, la eliminación de cuellos de botella que pueda haber en el mercado, etc. pero el papel que CODESPA quiere tener en esto es de facilitador, de resolver problemas y poner a las partes en contacto.

¿Cómo ponen en práctica este papel?

Por ejemplo, desde hace tiempo nuestros empleados están trabajando en Perú, Bolivia y Ecuador sensibilizando a las comunidades indígenas sobre que el turismo puede ser un motor de desarrollo. Les hemos capacitado, se han creado una serie de productos turísticos y se les ha ayudado a venderlos a touroperadores locales y nacionales. En este proyecto Amadeus nos ha ayudado con la incorporación de una plataforma específica para vender estos productos turísticos. Es un proyecto que ha tenido un fuerte impacto en términos reales de beneficio para las familias involucradas.

¿Cómo se articula el voluntariado corporativo para el desarrollo de estos proyectos?

Siempre hemos necesitado de asistencia técnica profesional y tradicionalmente hemos acudido a las empresas para que voluntariamente nos ayuden a gestionar los proyectos. En cuanto a los voluntarios, nos aliamos con la empresas para que sus trabajadores colaboren en nuestros proyectos y nosotros gestionamos ese voluntariado. Por ejemplo, los trabajadores de Carrefour han estado yendo durante sus vacaciones a atender comunidades campesinas en el Ecuador. El objetivo es capacitarles para que sus productos puedan venderse en los lineales de Carrefour en España. El año pasado voluntarios de La Caixa trabajaron con microempresas en Lima.

¿Qué pretenden con los premios CODESPA?

El premio no pretende juzgar la trayectoria en RSC de la empresa sino un proyecto concreto. Los Premios CODESPA tienen cuatro categorías: Empresa Solidaria, Pyme Solidaria, Voluntariado Corporativo para el Desarrollo y Periodismo para el Desarrollo.

El cultivo de arroz en Vietnam: un proyecto integral

CODESPA lleva cuatro años trabajando en Vietnam con una metodología de desarrollo con enfoque de cadena de valor aplicada al desarrollo sostenible. En este caso, con la colaboración de Ebro Foods y AECID, CODESPA estudió la cadena productiva del sector del arroz en el norte de Vietnam y detectó que los campesinos obtenían una baja productividad de sus cosechas puesto que las lluvias se llevaban el fertilizante que utilizaban. A raíz de esta necesidad, CODESPA pensó en cómo adaptar la ecnología para comprimir el fertilizante y aumentar la productividad del arroz. Para ello construyó la maquinaria necesaria y estudio el fertilizante idóneo y paralelamente, con la Unión de Mujeres del Partido Comunitas trabajó para sensibilizar a la población. El resultado de este proyecto es que CODESPA ha llegado a 50.000 familias y se han creado cientos de empresas que producen las máquinas, el fertilizante y que lo distribuyen a los campesinos. En total se han invertido 2.000.000 de dólares, entre financiación de CODESPA y microcréditos, y en tres años los campesinos ha recuperado 9.000.000 de dólares. “Este proyecto ha tenido un resultado casi incuantificable porque ha incidido en la política pública de Vietnam. Las autoridades agrícolas del norte del país han visto este proyecto tan exitoso que han decidido llevarlo a cabo”, comenta el director general de CODESPA, José Ignacio González- Aller.

Formación, financiación y acceso al mercado

• Desde hace cuatro años CODESPA trabaja en el centro de los salesianos Don Bosco Ngangi de Goma (Kivu Norte) trabajando en la formación de niños y jóvenes.
• Con la ayuda de la microfinanciera ADOPEM se ha facilitado la creación de microempresas en la República Dominicana.
• Financiado por la AECID y Ebro Foods, CODESPA lleva a cabo un proyecto de desarrollo agropecuario para mejorar las condiciones de vida de las comunidades rurales de Yen Bai (Vietnam). El proyecto ha llegado a 50.000 familias y se han creado cientos de microempresas.
• Con sus programas de voluntariado corporativo CODESPA ha facilitado que productos de campesinos ecuatorianos se comercialicen en los lineales de Carrefour España.

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