ENTREVISTA

Apostamos por un desarrollo sostenible porque el actual modelo económico nos está empobreciendo


Marisa Elosua,

coordinadora del Departamento de Empresas de Manos Unidas

Marisa Elosua 16/02/2016

¿Cómo nace Manos Unidas?
En 1959 había una situación de hambruna muy importante en el mundo y la FAO lanzó un llamamiento para luchar contra el hambre. En este contexto, un grupo de mujeres de acción católica muy modernas, inteligentes y comprometidas recogieron este llamamiento y decidieron declarar la guerra al hambre.

Desde un primer momento pensaron que para luchar contra el hambre había que hacerlo en dos frentes y por ello Manos Unidas siempre ha trabajado en dos líneas de actuación: por un lado, apoyando económicamente proyectos de desarrollo en los países de América, África y Asia y, por otro lado, sensibilizando a la sociedad española para que conozca la realidad de los países más pobres.

¿Qué tipos de proyectos llevan a cabo fuera de nuestras fronteras?
Trabajamos proyectos educativos, sanitarios, agrícolas, de promoción de la mujer y sociales. No tenemos una especialización como pueden tener otras organizaciones sino que abordamos todos estos sectores porque creemos que con todos ellos estamos luchando contra el hambre y la pobreza. Además, en Manos Unidas damos mucha impor tancia al papel de la mujer porque por el hecho de ser mujer, en muchos casos, es la más perjudicada y es un sujeto muy impor tante para el desarrollo de una familia. Si ayudas a una mujer, ayudas a una familia y ayudas a un pueblo y por ello la promoción de la mujer está muy presente en todos nuestros proyectos tanto de educación, de sanidad…

En 2016 lanzan la campaña “Plántale cara al hambre: Siembra”. ¿En qué va a consistir?
Efectivamente en el 2016 empezamos un trienio en el que nos vamos a centrar en el hambre y en proyectos específicamente relacionados en la protección y empoderamiento de los pequeños agricultores y contra el desperdicio de alimentos en toda la cadena de suministro, desde la producción, la distribución y el consumo.

Se calcula que en la actualidad se desperdicia una tercera parte de los alimentos que se producen y consideramos que es un escándalo puesto que hay 800 millones de personas en el mundo que pasan hambre. Esto no puede seguir así, habiendo alimentos para todos no puede ser que la situación de desigualdad y de injusticia que hay en el mundo provoque que en determinados países estemos más preocupados por cómo adelgazar en vez de qué voy a comer hoy. Esta es nuestra misión, nuestra lucha y nuestro trabajo.

Además Manos Unidas hace hincapié en el desarrollo sostenible y un ejemplo de ello es que pertenece a la Alianza por el Clima. ¿Qué relación tiene el medio ambiente y el hambre?
Apostamos por un desarrollo sostenible porque estamos viendo que el actual modelo económico y de desarrollo nos está empobreciendo a todos. De hecho, la encíclica del Papa Francisco se centra en el respeto a la persona y en el cuidado de la creación y une todos los problemas de la ecología tradicionalmente ambiental, los problemas del calentamiento global y de la biodiversidad, con los problemas sociales de las personas más pobres. Nosotros también trabajamos de esta forma global e integral en el sentido que creemos que los  problemas ambientales están afectando sobre todo a las poblaciones más pobres que son nuestro foco de atención y por eso también tenemos mucho interés en todos los temas de desarrollo sostenible. Manos Unidas trabaja por la dignidad de las personas, especialmente de los más pobres, y ello está muy relacionado con el calentamiento global.

¿Cómo seleccionan los proyectos que van a financiar?
Manos Unidas tiene en su estructura tres departamentos –el departamento de Asia, el de África y el de América– que son los que reciben y estudian todas las solicitudes de personas y entidades que se dirigen a nosotros para que les apoyemos. Como no tenemos delegaciones fuera de España trabajamos con socios locales que conocen muy bien la realidad sobre la que se está actuando. Nuestra gente de los depar tamentos de proyectos son los que viajan a los países que están estudiando con el objetivo de identificar nuevos proyectos, hacer seguimiento de los que están en marcha, evaluar proyectos ya terminados, etc.

¿Cómo es la relación con estos socios locales?
A lo largo de estos 56 años de existencia hemos desarrollado una relación muy cercana con nuestros socios locales, que pueden ser entidades religiosas o laicas. Manos Unidas es la organización de la Iglesia Católica Española para la promoción y el desarrollo de los pueblos del Sur, pero esto no significa, ni mucho menos, que trabajemos solo para personas católicas. No establecemos discriminación de ningún tipo y nuestros socios locales pueden ser misioneros que conocen Manos Unidas pero también pueden ser todo tipo de entidades sociales locales. El único requisito es que deben entender el desarrollo como lo entendemos nosotros, de una forma global e integral.

Cuando trabajamos con socios locales en un proyecto apostamos por un intercambio de ideas y les ofrecemos un apoyo no sólo económico, sino también de acompañamiento en el proceso para que el proyecto salga bien. Cuando trabajamos con las empresas actuamos de la misma manera. Nos gusta sentarnos con ellas, contarles qué proyectos queremos poner en marcha y ver cómo lo podemos hacer juntos. Ese acompañamiento y ese trabajo en equipo es una de nuestras señas de identidad junto con la sencillez, la cercanía y sacar adelante un trabajo serio y honesto. 

Y hablando de empresas, ¿cómo se relacionan con el sector empresarial?
En Manos Unidas tenemos 71 delegaciones, una por cada diócesis que hay en España. Estas delegaciones diocesanas son nuestro contacto con la sociedad española y son ellas las que se relacionan con los colegios, las parroquias, las empresas, etc. Las delegaciones hacen multitud de eventos para recaudar fondos, hacen exposiciones de sensibilización y actividades de educación para el desarrollo y para llevar a cabo todos estos eventos normalmente cuentan con las empresas que les ceden locales, les patrocinan eventos… Desde la oficina central les apoyamos con todo el tema de las convocatorias de proyectos a los que hay que concurrir con formularios específicos. Por otra parte, cada vez más las empresas están apostando por incorporar a sus profesionales en el desarrollo de los proyectos que financian y esa parte se coordina desde la oficina central así como algunas actuaciones con grandes empresas que afectan a todo el territorio. También estamos muy abiertos en colaborar para que la empresa dé a conocer lo que hacemos entre sus empleados mediante programas de sensibilización y educación.

¿Disponen de programas de Voluntariado Corporativo para las empresas?
En estos momentos no tenemos desarrollado un programa de Voluntariado Internacional a través del cual una empresa pueda enviar a sus empleados para colaborar en un proyecto, aunque nos hemos presentado a algunas convocatorias de proyectos donde los profesionales forman parte del proyecto. 

El voluntariado internacional es un campo que queremos ir desarrollando en un futuro así como el voluntariado corporativo para acciones en España porque es algo que las empresas cada vez demandan más. Dentro del ámbito de la relación con las empresas es uno de los retos impor tantes que tenemos.

¿Cómo cree que ha evolucionado la Responsabilidad Social Empresarial?
Siempre ha habido empresas responsables y empresarios comprometidos que querían mejorar la sociedad en la que vivían aunque no existiera el término de Responsabilidad Social, pero con los años se ha ido dotando de una estructura y de un nombre. El concepto de Responsabilidad Social sigue evolucionando y cambiando. Ahora se ha profesionalizado más y las grandes empresas disponen de departamentos que se dedican a estos temas, tienen que cumplir sus objetivos y se acercan más a las ONG. Yo creo en el acercamiento mutuo y en el diálogo  entre empresas y ONG a la hora de poner en marcha un proyecto de desarrollo. Por ello ahora ya no ofrecemos el paquete terminado sino que estamos dispuestos a que la empresa par ticipe en el diseño, en el desarrollo del proyecto que vamos a realizar conjuntamente con la empresa. Esto sí que ha cambiado. La empresa puede aportar innovación y gestión, y Manos Unidas conocimiento de la realidad y buenos socios locales que llevan adelante el proyecto.

El hambre no sólo se combate con comida

Manos Unidas presenta su campaña “El hambre no solo se combate con comida”. Con esta campaña, la ONG quiere hacer llegar a la sociedad española un llamamiento a la colaboración que ayude a continuar con un trabajo que, desde hace ya 56 años, promueve para luchar contra el hambre; en una batalla que no consiste solo en dar de comer, sino que conlleva un esfuerzo mucho mayor para acabar con una lacra que afecta a casi 800 millones de personas.

Con esta campaña, Manos Unidas explica cómo aborda diariamente la lucha contra la pobreza en los países del Sur, y lo hace a través de programas de formación que permiten mejorar la educación tanto escolar como  profesional de aquellos que más lo necesitan, pero también a través de la construcción y rehabilitación de infraestructuras como escuelas, hospitales y pozos; y programas sociales que permitan fortalecer el papel de la mujer. Se trata en definitiva de abrir caminos y tender puentes para mejorar las condiciones de vida del mayor número de personas; de llegar a todos, hasta en los lugares más remotos.

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