Según este estudio de Corporate Excellence, los Chief Communications Officer se están convirtiendo en los gestores de los intangibles clave, como la reputación, la marca, la comunicación y los asuntos públicos, incrementando su influencia con los grupos de interés, incluyendo no sólo los medios de comunicación sino las comunicaciones con clientes, empleados e inversores y las relaciones con las principales instituciones sectoriales, políticas y sociales. La comunicación con los empleados ya ocupa el 14% de su tiempo, el mismo que el dedicado a la relación con los medios de comunicación.
Más perfil de negocio
La investigación, realizada por Cees BM van Riel, profesor de Comunicación Corporativa de la Rotterdam School of Management - Erasmus University, distingue cuatro tipologías de Chief Communications Officer: los responsables de alinear a los grupos de interés, los constructores de relaciones, los facilitadores en procesos de cambio interno y los que integran la comunicación en el negocio.
Para asumir todos estos roles, el perfil del CCO está incorporando a las competencias propias de la gestión comunicación, la marca o la reputación, otras relacionadas con el negocio, el liderazgo, la gestión de grupos de interés, la visión comercial y la capacidad analítica del contexto social.