“Sobrevolar los Pirineos ayudados únicamente de la energía solar es una demostración más del increíble potencial de esta tecnología”, declaró para Público andré Borschberg, piloto del Solar Impulse. Hacía semanas que el equipo de Solar Impulse esperaba el aviso de los meteorólogos para el momento oportuno. El destino final es Marruecos, donde el equipo ha sido invitado a participar en una ceremonia que marcará el inicio de las operaciones para la construcción de la planta termo-solar más grande del mundo, en la región de Ouarzazate.
El Solar Impulse tiene la envergadura equivalente a la de un Airbus A340 (63 metros), pero pesa muchísimo menos, 1.600 kilos, y sólo tiene capacidad para una persona, el piloto. El equipo investigador de este avión solar pretende dar la vuelta al mundo con el Solar Impulse en 2014.