En su opinión, es deplorable que se haya rescatado a las entidades financieras y no a las personas atrapadas por las deudas hipotecarias. Por ello, un equipo de personas expertas en temas de vivienda atenderán, con cita previa, las consultas y situaciones relacionadas con deudas pendientes de alquiler, haciendo tareas de intermediación con propietarios y entidades acreedoras, para arbitrar soluciones proporcionadas y justas que eviten al máximo los desahucios.
El servicio contempla también una línea de ayudas para cubrir dificultades de pago para familias que se encuentren en periodos de dificultades. Las ayudas serán a devolver sin interés o a fondo perdido, según las situaciones.
Roglá ha explicado que en las situaciones que sea imposible mantener las condiciones de alojamiento previas, el servicio de mediación de Cáritas negociará con las entidades financieras la conversión de los préstamos hipotecarios en contratos de alquiler, con dación de la vivienda en pago de la deuda contraída.
En las situaciones en que las familias ya hayan sido desahuciadas, o con un desahucio inminente o irrevocable, el Servicio de Mediación de Cáritas negociará con las entidades acreedoras, o con los propietarios, el tiempo necesario para poder ofrecer a las familias afectadas otra vivienda con un alquiler a su alcance.